miércoles, 27 de agosto de 2008

Rokkaku o como tener la mente ocupada


La espera me cansa. Me cabrea. Le hago reproches a la bioquímica, al sistema público, a los jueces etíopes, a este agosto lluvioso y hasta a la madre que me parió. Cuando estoy así, me relaja pensar en el cielo. No me refiero al cielo teológico, sino al que está sobre nuestras cabezas. El cielo me cautiva.

Desde siempre sentí una curiosidad especial por las estrellas y por todo aquello que se moviese en el aire sin una razón lógica que mi mente pudiese comprender. –No es casualidad que me haya casado con Paloma.
De niño, hice volar, emulando lo desconocido, paracaidistas con bolsas de plástico, aviones de papel y corcho, cohetes de pólvora negra, y cometas. Bueno, las cometas volar no volaron. Aquel chaval no había sido capaz de dominar el viento. Eolo siempre le ganaba. Me quedó el resquemor de no poder conseguir aquello, tan sencillo… Y como a los cuarenta algunos hombres queremos demostrar que todavía somos jóvenes –“las mujeres son mucho más listas que eso” me decía un amigo la semana pasada- me compré una cometa y me propuse no fracasar esa vez. Y me enganché. Así que desde hace unos meses me paso algunas horas mirando al cielo y tocando el viento. Siempre con la ilusión de que mis hijos, cuando tengan edad, aprendan de su padre uno de los juegos más antiguos en la historia del hombre.

Pero alguien me habló hace poco de construir cometas. Me pareció un reto incluso más divertido que volarlas… Hacer un diseño propio y mostrarlo en el cielo… -Ya no sé si es romántico o freaky, pero me da igual, y además despejo la mente de tanta mala leche que me produce la espera.
Y al fin conseguí acabarla. Un orgullo, la verdad, poder volar la bandera etíope hasta lo más alto. Un homenaje al país de origen de mi hijo. No fue fácil, lo confieso, me llevó mucho más tiempo del esperado. Es un modelo japonés muy conocido en Europa llamado ROKKAKU de 1.20 m de largo. Si alguien la ve, que sepa que, atado a la cuerda, hay un padre esperando a un hijo del lugar que representa.
Buenos vuelos.

5 comentarios:

  1. Anónimo27/8/08

    Bueno...son las dos de la mañana...y ahora ya puedo irme a cama con una sonrisa...
    Es curioso cuántas coincidencias...En quince días nos vamos a Menorca de vacaciones, las primeras de verdad los tres juntos. En Menorca sopla la tramontana, y sopla fuerte.
    Roberto lleva semanas diciendo que no se va de viaje sin una cometa en la maleta.
    ya hace tiempo que les tiene ganas, pero es profano en ellas...le vendrían bien unas clases. El entusiasmo ya le viene de serie.
    Un beso desde Lugo, camino ya de As Pontes.
    Lucía, Roberto y Tadios.

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  2. la verdad que la espera se hace larga,parece que el tiempo no pasa .Pero veras que cuando menos te lo esperas habrá un bellísimo niñ@ etíope tirando de esa cometa tan especial ,con un padre al lado super orgulloso.
    Chico fuerza y valor como dice un amigo

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  3. Rafa
    fíjate que cuando yo esperaba,me decía lo fácil que debía ser la espera para los padres repetidores...no sé,supongo que pensar que con un hijo en casa,todo se vería de otra forma...y,hoy por hoy,no sé si yo misma sería capaz de volver a pasar por lo mismo,ya ves...
    El que espera,desespera,y,además,que injusta,que dura,que solitaria es la espera...a que sí?
    Yo me pasé 755 días mirando la luna...soy una fanática de las estrellas también,de las meigas,jejjj,de la luna y de todo lo que realmente hace soñar,y,estos momentos,son para soñar!!!
    Vuela esa cometa y hazla subir muy alto!!!
    besiños inmensos para tí y paloma desde vigo
    paula y mese

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  4. Anónimo30/8/08

    Hola Rafa!Tengo que decirte que después de haber leido estas palabras no sé muy bien qué es lo que quisiera decirte. Yo siempre quise tener una cometa y todavía a día de hoy,con casi 34 años,no se lo que se siente al volar una.Desde hoy queda pendiente una cita para volar juntos,con nuestros hijos,esa que tú hiciste y que se vea desde todo lo alto; pero tendrás que diseñar otra más para que mi Javito tenga una con la que poder aprender junto a su amigo/a, y que ambas vuelen durante por lo menos tantos años como su madre y yo hace que nos conocemos.Desde aqui os mando el abrazo mas grande del mundo.NARÓN.

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  5. Gracias a todos por vuestro aliento. Y sí, habra un diseño para todo aquel que quiera probarlo. Lo de las cometas es apasionante, os lo garantizo. Pero las aficiones son para compartirlas, así que sólo tenemos que vernos. Nustros hijos sin duda la disfrutarán tanto o más que nosotros.
    Abrazos

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